No hay días buenos o días malos, hay solo días. Esto suelo decir cuando doy consejo, cuando doy aliento, cuando soy la sensible racional que sabe que los días son solo días.
El día no llora, el día no está triste, el día no te desanima.
En este tiempo tengo días tristes, el sol sufre solo porque refleja mi dolor. La lluvia, el viento, las nubes, la niebla, el frío y la brisa cálida, todo es triste, pero, no es el día.
Quisiera olvidar, vaciar mi mente, solo por estos días. Que mi pecho se libere, que caiga al suelo toda esa opresión y sofoco.
Yo se que el día no tiene la culpa, yo se que llegara la noche y que ella… ella tampoco lleva culpa. Quizás un viento fuerte venga a llevarse todo esto, quizás el sol lo queme y no deje más que cenizas que se irán perdiendo, quizás lo arrastre la lluvia y se lo lleve lejos de mí, quizás se congele y se pierda en el tiempo.
Quizás, en el próximo día, ya no será un día malo, ya no será un día bueno, solo será un día.
¿Cómo actuas cuando tienes un mal día?
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